En nuestro despacho acabamos de cerrar un caso que refleja una realidad que pocas veces se nombra, el coste económico real del proyecto migratorio. No el viaje, sino todo lo que viene después. Y lo que ocurre cuando ese coste supera lo que los ingresos pueden absorber.
El coste de construir una vida aquí
El protagonista, a quien llamaremos J.P.H.L. por confidencialidad, tiene 54 años, lleva años en España y llegó a nosotros desde Palencia cobrando una prestación por desempleo de aproximadamente 1.271 euros mensuales. Como muchas personas llegadas de Colombia, su proyecto migratorio no terminó con su propia llegada, la reagrupación familiar supone gastos administrativos, desplazamientos, trámites y apoyo económico a los familiares durante el proceso.
Unos gastos que, sumados a una trayectoria laboral inestable y a períodos de desempleo, dejaron un hueco que los préstamos personales y las tarjetas revolving fueron cubriendo. El problema de las tarjetas revolving es conocido, sus tipos de interés, frecuentemente abusivos, hacen que el saldo apenas se reduzca aunque se paguen cuotas cada mes. La deuda no baja. Crece. Y cuando los ingresos se reducen por una nueva situación de desempleo, la trampa se cierra del todo.
Desempleado, con el paro como único ingreso
Cuando J.P.H.L. llegó a nosotros, la situación era delicada, 54 años, divorciado, cobrando el paro y con 16.757 euros de deuda acumulada entre préstamos personales y tarjetas revolving. Sin bienes relevantes, con un coche valorado en apenas 400 euros y sin personas a cargo.
Un perfil que muchos descartarían como candidato viable para la Ley de Segunda Oportunidad, cuando en realidad es exactamente para quien fue diseñada. Iniciamos el procedimiento aportando toda la documentación necesaria para acreditar la buena fe, la insolvencia real y la imposibilidad objetiva de asumir la deuda con una prestación por desempleo como único ingreso.
Seis meses de principio a fin
Los plazos fueron notablemente ágiles. La demanda se presentó en abril de 2026, fue admitida a trámite en mayo y la exoneración fue concedida en septiembre de 2026. Seis meses en total desde el inicio del expediente hasta la resolución definitiva, con 16.757 euros de deuda completamente cancelada.
Cobrar el paro no te cierra la puerta
El caso de J.P.H.L. deja claro tres cosas que conviene repetir. Primero, estar en situación de desempleo no impide acceder a la exoneración. Segundo, las tarjetas revolving son una causa de insolvencia perfectamente acreditable. Y tercero, cuando el caso está bien construido, los procesos pueden resolverse en plazos que a muchos sorprenden.
En Reclama Por Mí estamos orgullosos de haber acompañado a Juan Pablo en este proceso. Si estás cobrando el paro y crees que eso te cierra la puerta a la Ley de Segunda Oportunidad, en www.reclamapormi.com podemos estudiar tu caso sin compromiso. Solo cobramos si ganamos.

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