Un consumidor de Albacete ha conseguido recuperar 5.454,32 euros después de que la Audiencia Provincial haya anulado el contrato de una tarjeta revolving suscrito en 2010, al considerar que fue comercializado sin la debida transparencia. La resolución judicial, que ya es firme, declara la nulidad del contrato por falta de claridad en la información facilitada al cliente.
El crédito aplicaba un TAE del 24,51%, lo que provocó que, pese a estar abonando las cuotas durante años, la deuda apenas disminuyera. Ante esta situación, el afectado decidió reclamar con el apoyo legal del equipo de Reclama Por Mí, al considerar que estaba siendo víctima de una práctica abusiva con su tarjeta revolving.
La sentencia obliga a la entidad financiera a devolver la totalidad de los intereses y comisiones cobradas en exceso, lo que supone una victoria más en la lucha contra los créditos usurarios y en defensa de los derechos de los consumidores.
Un paso importante para la defensa de los consumidores en Albacete
La sentencia recoge que “la cláusula relativa a los intereses y su método de cálculo carece de la transparencia necesaria”. Esta falta de claridad ha sido considerada suficiente por el tribunal para declarar la cláusula abusiva.
En otras palabras, el contrato no cumplía con los requisitos mínimos de información que exige la ley. El consumidor no fue adecuadamente informado sobre el funcionamiento del pago aplazado ni sobre cómo, mes tras mes, los pagos se destinaban casi en su totalidad a intereses, sin apenas reducir la deuda principal, lo que le mantenía en una situación de endeudamiento permanente.
Desde Reclama Por Mí, valoramos de forma muy positiva esta resolución judicial. “Cada vez que se reconoce la ilegalidad de este tipo de contratos, se abre una puerta a la esperanza para otras personas que hayan contratado este tipo de tarjetas.
Animamos a otras personas de la provincia de Albacete que tengan tarjetas revolving a revisar sus contratos y a buscar asesoramiento legal si detectan falta de transparencia o condiciones que puedan considerarse abusivas. Esta sentencia podría ser el impulso que muchos necesitaban para reclamar.




