Para proteger a deudores en este tipo de situaciones, en 2012 se creó en España un Código de Buenas Prácticas. Este documento es una serie de normas y obligaciones que una entidad bancaria debe cumplir para respetar al 100% los derechos de los deudores hipotecarios.
Aunque es una ley que favorece mucho a los deudores, no es de obligatorio cumplimiento para los bancos. Aun así, la presión social y la imagen de marca ha motivado a muchas entidades bancarias a adherirse a este código, lo que ha resultado en el aumento de derechos de los deudores.
En este artículo vamos a explorar en qué consiste exactamente este código, qué derechos garantiza a sus beneficiarios, y los requisitos para unirse a este sistema.
¡Empecemos!
Índice
Qué es el código de puenas prácticas y sus objetivos
La finalidad principal del Código de Buenas Prácticas (CBP de aquí en adelante) es ofrecer un marco de actuación claro para la renegociación y alivio de las deudas hipotecarias.
Específicamente, existen una serie de objetivos fundamentales que buscan ofrecer un respiro a las familias en dificultades económicas debido a sus compromisos hipotecarios. Entre estos objetivos destacan:
1. Protección de las Familias Vulnerables: Uno de los pilares del CBP es garantizar que las familias en situación de vulnerabilidad económica reciban un trato justo y puedan mantener su vivienda. Para ello, el código establece una serie de directrices que las entidades bancarias deben seguir para ofrecer soluciones viables y adaptadas a las necesidades de los deudores.
2. Facilitar la Reestructuración de la Deuda: El código promueve la renegociación de los términos de los préstamos hipotecarios. Esto puede incluir la ampliación del plazo de amortización, la reducción temporal del tipo de interés o la implementación de períodos de carencia en el pago del capital.
Estas medidas buscan adaptar la deuda a la nueva realidad económica del deudor, haciendo que los pagos sean más manejables y sostenibles en el tiempo.
3. Promover la Dación en Pago: En los casos más extremos, donde la reestructuración de la deuda no es suficiente para garantizar la viabilidad económica del deudor, el CBP contempla la posibilidad de la dación en pago.
Esto permite que el deudor entregue su vivienda al banco como forma de extinguir la deuda, evitando así que el deudor quede endeudado después de perder su vivienda.
Ahora bien, si estos son los objetivos del CBP, ¿cuáles son las medidas que se pueden tomar para ponerlos en práctica? En el siguiente apartado vamos a descubrirlo.

Medidas principales del código de buenas prácticas
El Código de Buenas Prácticas establece una serie de medidas concretas que las entidades financieras pueden adoptar para ayudar a los deudores en dificultades.
La primera de ellas coincide con el primer objetivo, estamos hablando de la reestructuración de la deuda.
Esto incluye diversas acciones como la ampliación del plazo de amortización hasta un máximo de 40 años desde la concesión del préstamo, una reducción del tipo de interés aplicable durante un período de carencia o la posibilidad de establecer un período de carencia en el pago del capital de hasta cinco años.
También podemos encontrar la quita de la deuda, que se suele usar cuando la reestructuración no es suficiente para aliviar la carga económica. Esto significa una reducción del monto total del préstamo, lo cual puede proporcionar un alivio significativo para los deudores.
Como última medida, si las anteriores no han sido suficientes para resolver la situación, el CBP contempla la opción de la dación en pago.
Esto permite al deudor entregar la vivienda al banco como forma de cancelar la deuda, independientemente del valor de la vivienda en ese momento.
Para acogerse a esta medida, el deudor debe cumplir con una serie de requisitos específicos que demuestren su situación de vulnerabilidad y la imposibilidad de cumplir con los pagos de la hipoteca bajo los términos originales.
Además, en esta situación, la familia se podrá quedar en la vivienda durante dos años, asumiendo una renta razonable.
Si tienes una hipoteca y crees que el CBP debería ser aplicado en tu caso, en el siguiente y último apartado descubriremos los requisitos que conlleva.
Requisitos para acogerse al código de buenas prácticas
Para poder beneficiarse de las medidas contempladas en el Código de Buenas Prácticas, los deudores deben cumplir con una serie de requisitos que demuestren su situación de vulnerabilidad económica. Estos requisitos incluyen:
1. Ingresos Familiares Reducidos: Los ingresos totales de la unidad familiar no deben superar ciertos umbrales, que se calculan en función del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM). Este umbral varía dependiendo del número de miembros en la familia y de la existencia de personas con discapacidad o en situación de dependencia.
2. Cargas Hipotecarias Elevadas: La cuota hipotecaria debe representar un porcentaje significativo de los ingresos netos de la familia, generalmente más del 50%.
Además, la familia debe haber sufrido una alteración significativa de sus circunstancias económicas en los cuatro años previos a la solicitud de reestructuración, como una disminución sustancial de los ingresos o un aumento significativo de los gastos familiares.
3. Ausencia de Otros Bienes: Los solicitantes no deben disponer de otros bienes o activos que les permitan hacer frente a la deuda hipotecaria. Esto se verifica a través de un análisis detallado de la situación patrimonial del deudor y su unidad familiar.
En conclusión, el Código de Buenas Prácticas para la reestructuración de la hipoteca en España constituye un mecanismo fundamental para proteger a las familias vulnerables frente a la pérdida de su vivienda.




