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Diferencias entre crédito y microcrédito

En el mundo de las finanzas existen dos formas de prestar dinero, las cuales pueden considerarse dos “hermanos”: Los créditos y los microcréditos. 

El “hermano mayor”, los créditos convencionales, surgieron hace más de 3000 años en la antigua Mesopotamia. Por otro lado, el “hermano menor”, los microcréditos, surgieron hace apenas 60 años. 

Aunque estas dos formas de crédito tienen nombres muy parecidos, la realidad es que cuentan con muchísimas diferencias que los convierten en productos financieros completamente diferentes.

En este artículo aclararemos estas diferencias cara a cara, e incluiremos apartados hablando de sus características, propósitos de cada uno y ventajas que ofrecen para cada tipo de persona.

¡Empecemos!

Propósito e historia de los créditos y microcréditos

Brevemente, los créditos tradicionales son herramientas que permiten a personas y empresas obtener dinero con la obligación de devolverlo con intereses en un período de tiempo determinado. 

Este concepto se empezó a utilizar en Mesopotamia para garantizar el préstamo de granos y otros productos como forma de asegurarse de que los agricultores pudieran sobrevivir hasta la próxima cosecha. 

Con el desarrollo de la banca y el sistema financiero en la Edad Media y el Renacimiento, surgieron las primeras formas más estructuradas de crédito. Los prestamistas comenzaron a proporcionar financiamiento a cambio de intereses, lo que estableció las bases para la industria crediticia moderna.

Por lo tanto, el propósito de los créditos es dar dinero a personas que lo necesitan de manera inmediata, con la promesa de devolverlo en un periodo de tiempo determinado. 

Esta definición encaja en las necesidades de muchas personas y entidades, lo que lo ha posicionado como uno de los productos financieros más usados de la historia.

Por otro lado, los microcréditos son una forma específica de crédito que se dirige a personas de bajos ingresos, especialmente en países en desarrollo, que no tienen acceso a servicios financieros tradicionales. 

Esta forma de crédito consiste en otorgar pequeñas cantidades de dinero a prestatarios que generalmente no tienen historial crediticio y que utilizan los fondos para iniciar  pequeños negocios informales (aunque recientemente también se utilizan para pagar facturas y pequeños gastos).

El concepto de microcréditos se atribuye al economista y banquero bangladesí Muhammad Yunus, quien fundó el Grameen Bank en Bangladesh en la década de 1970. El Grameen Bank se centró en proporcionar préstamos a personas de bajos ingresos, especialmente mujeres, sin exigir garantías tradicionales. 

El enfoque de microcréditos se basa en la idea de que las personas pobres tienen habilidades y aspiraciones empresariales que pueden aprovecharse con el acceso adecuado a capital. A lo largo de los años, la idea se expandió a nivel internacional, dando lugar a organizaciones y programas de microfinanzas en todo el mundo.

Características de los créditos y microcréditos

Ahora que sabemos el propósito de ambas formas de préstamo, es momento de conocer las principales características de cada una, las cuales marcan las diferencias principales entre los créditos y microcréditos.

Persona objetivo: Los créditos son usados por todo tipo de personas, empresas y entidades gubernamentales. Son una herramienta común que, de media, todo el mundo usa al menos una vez en su vida.

Por otro lado, los microcréditos están dirigidos a personas de bajos ingresos que están en situaciones relativamente difíciles y necesitan un “salvavidas” económico. 

Por lo tanto, los microcréditos tienen un segmento diferenciado de personas objetivo, mientras que los créditos se ofrecen a toda clase de personas y entidades.

Tamaño del préstamo: Como bien dice el nombre, los microcréditos son créditos de tamaño “micro”, es decir, pequeños. Esta cantidad suele oscilar alrededor de los cientos de euros, aunque en los últimos años los préstamos de hasta 5.000€ se pueden considerar de este tipo.

Los créditos convencionales abarcan el resto del abanico, que puede ir desde los 6.000€ hasta los miles de millones de euros en situaciones muy específicas.

Fiabilidad de la entidad bancaria: Los préstamos convencionales son ofrecidos por cientos de entidades bancarias, lo que nos permite elegir entre muchas opciones y finalmente escoger un banco de nuestra confianza. También nos podemos beneficiar de otros productos que tengamos contratados de antemano.

Sin embargo, los microcréditos suelen ser ofrecidos por entidades especializadas, las cuales pueden ser más esquivas y tener menos calidad que las entidades bancarias tradicionales. Esto puede poner en duda nuestra decisión de contratar un micropréstamo.

Estas son las características principales, pero hay algo todavía más importante que nos falta por abordar: Las ventajas y desventajas de los créditos y microcréditos. 

Este último apartado nos ayudará a decantarnos hacia un lado u otro, por lo tanto es esencial tenerlo en cuenta antes de contratar cualquiera de estos dos productos financieros. 

Ventajas y desventajas de los créditos y microcréditos

Ventajas de los créditos

1. Tasas de interés competitivas: Los créditos convencionales suelen ofrecer tasas de interés más bajas en comparación con otras formas de crédito, ya que existe una altísima competencia en este sector. También se debe en parte al hecho de que estos préstamos suelen requerir algún tipo de garantía o colateral.

2. Variedad de plazos: Los créditos convencionales generalmente vienen con una variedad de plazos de pago, lo que permite a los prestatarios elegir el período que mejor se adapte a su capacidad de pago y objetivos financieros.

3. Flexibilidad en el uso de fondos: En la mayoría de los casos, los créditos convencionales no están restringidos en cuanto al propósito de los fondos. Los prestatarios pueden utilizar el dinero para una amplia gama de necesidades, como comprar una vivienda, financiar proyectos de inversión o realizar mejoras en la propiedad.

Desventajas de los créditos

1. Requisitos estrictos: Obtener un crédito convencional puede ser más difícil que obtener otros tipos de préstamos, ya que los prestamistas suelen tener requisitos más estrictos en términos de historial crediticio, ingresos estables y capacidad de pago. Esto puede dificultar el acceso al crédito para algunas personas.

2. Proceso largo y complejo: La solicitud y aprobación de un crédito convencional pueden ser un proceso largo y complicado. Los prestamistas suelen requerir una documentación detallada y el paso por una serie de filtros para evaluar la adecuación del cliente.

3. Necesidad de garantía: Muchos créditos convencionales requieren algún tipo de garantía, como una propiedad o activo, para respaldar el préstamo. Esto significa que, en caso de incumplimiento en los pagos, el prestamista tiene el derecho de tomar posesión del colateral, lo que puede resultar en la pérdida de bienes valiosos.

Ventajas de los microcréditos

1. Acceso a préstamos: Los microcréditos brindan acceso a préstamos a personas y pequeños que no cumplen los requisitos económicos para acceder a servicios financieros tradicionales. Esto les permite iniciar o expandir pequeños negocios, mejorar sus condiciones de vida y generar ingresos adicionales.

2. Fomento del emprendimiento: Los microcréditos promueven la cultura emprendedora al proporcionar capital inicial para pequeñas empresas y proyectos. Esto puede ayudar a crear empleos locales y estimular el crecimiento económico en comunidades subatendidas.

3. Flexibilidad y rapidez: En comparación con los préstamos tradicionales, los microcréditos suelen tener procesos de solicitud más simples y rápidos. La documentación requerida es generalmente menor, lo que agiliza el proceso de aprobación y permite a los prestatarios obtener el dinero que necesitan más rápidamente.

Desventajas de los microcréditos

1. Tasas de interés más altas: Debido al riesgo asociado con prestar a personas con pocos antecedentes crediticios o sin garantías significativas, los microcréditos a menudo vienen con tasas de interés más altas en comparación con los préstamos convencionales. Esto puede aumentar el costo total del préstamo para el prestatario.

2. Sobreendeudamiento: Si los prestatarios no administran adecuadamente sus deudas, pueden caer en un ciclo de endeudamiento en el que toman múltiples microcréditos para cubrir otros préstamos, lo que puede llevar a una situación financiera insostenible.

3. Situación de riesgo: Muchos destinatarios de microcréditos pueden carecer de conocimientos sólidos sobre gestión financiera y empresarial. Esto puede llevar a dificultades para administrar adecuadamente el dinero prestado y maximizar su potencial para el crecimiento de negocios.

Como hemos podido observar, los microcréditos han surgido como una pequeña rama de los créditos, convirtiéndose en un hermano menor de los préstamos convencionales dedicado a un segmento muy específico de personas. 

Al igual que los créditos convencionales, también tiene sus ventajas y desventajas, y han ayudado a muchas personas a la vez que ha introducido en un ciclo de deuda a muchas otras (ya que se otorgan sin necesidad de historial crediticio o garantías).

Por lo tanto, recomendamos informarse de manera exhaustiva antes de contratar cualquier de estas formas de crédito, para poder estar protegidos en cualquier situación que se pueda dar.

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