¿Qué es la prelación de créditos y cómo determina el orden de cobro de los acreedores?

Una empresa o persona se vuelve insolvente y toca pagar deudas. ¿Quién cobra primero? En realidad, esto no depende de la decisión de quien pida primero, sino del orden de prelación de créditos. Un mecanismo que marca la jerarquía para cobrar los pagos pendientes.

Entendemos que, para cualquier persona inmersa en una crisis financiera, este orden es fundamental. La prelación de créditos no solo determina el destino de los bienes del insolvente, sino que también marca las posibilidades reales de supervivencia de un negocio o la viabilidad de un plan de pagos personal.

Los niveles de jerarquía: de lo más protegido a lo ordinario

El legislador español ha diseñado una estructura que protege los intereses públicos y sociales antes que los privados

El orden de cobro va de mayor a menor prioridad:

  1. Créditos contra la masa: van aquí esos gastos para que el proceso concursal exista y para la propia supervivencia del deudor durante el mismo. Estos siempre se pagan con preferencia absoluta, ya que sin ellos, el sistema no podría operar.
  2. Créditos con privilegio especial: aquí se incluyen las deudas que tienen una garantía real vinculada a un bien concreto. El ejemplo clásico es el préstamo hipotecario (la deuda está vinculada a la vivienda) o el leasing de una maquinaria. Estos acreedores cobran del valor del bien sobre el que tienen garantía.
  3. Créditos con privilegio general: en esta categoría entran créditos públicos fundamentales (como ciertas deudas con la Seguridad Social o Hacienda hasta ciertos límites legales) y créditos laborales (salarios devengados en los últimos 30 días anteriores al concurso).
  4. Créditos ordinarios: aquí cae la gran mayoría de los acreedores, pues entran proveedores, facturas de servicios, tarjetas de crédito, microcréditos y cualquier deuda que no cuente con una garantía específica ni un privilegio legal.
  5. Créditos subordinados: es el último escalón. Se incluyen aquí los créditos que han sido comunicados fuera de plazo, las multas administrativas, o las deudas contraídas con personas especialmente relacionadas con el deudor (como familiares directos o socios). Estos acreedores solo cobran si, tras pagar a todos los anteriores, queda algo de remanente.

Como se percibe, este orden en la prelación de créditos se respeta siempre. Y tiene enorme relevancia.

La importancia del orden para el deudor y sus acreedores

Para el deudor, esta jerarquía es una opción de defensa. Conocerla permite organizar mejor la estrategia de insolvencia. 

Por ejemplo, al proponer un plan de pagos en un proceso de Ley de Segunda Oportunidad, la ley exige respetar este orden. No puedes pagar antes a un proveedor ordinario si todavía debes cuotas de la Seguridad Social que tienen un privilegio legal superior.

¿Cómo puede cambiar el orden mediante la Ley de Segunda Oportunidad?

Uno de los mayores beneficios de la Ley de Segunda Oportunidad es que permite “limpiar” el tema de los pagos. Al solicitar el Exoneración del Pasivo Insatisfecho (EPI), muchas de las deudas que ocuparían un lugar en la cola de prelación, especialmente las ordinarias y las subordinadas, pueden desaparecer por completo.

Es crucial notar que, incluso con la Ley de Segunda Oportunidad, existen límites en la prelación. Por ejemplo: aunque se pueden exonerar hasta 10.000 euros de deuda con Hacienda y 10.000 con la Seguridad Social, estas deudas siguen conservando ciertos privilegios y protecciones frente a otros créditos de menor rango. La normativa busca equilibrar la necesidad del deudor de volver a empezar con la justicia exigible a los acreedores que tienen derechos privilegiados.

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Riesgos de ignorar la prelación al intentar pagar deudas

Un error común que vemos es el intento desesperado por parte del deudor de ir “apagando fuegos” pagando a acreedores que le presionan más, ignorando el orden de prelación. Si pagas a un proveedor ordinario (privilegio inferior) mientras dejas de pagar impuestos (privilegio superior), podrías estar incurriendo en una irregularidad en la gestión de tu insolvencia.

En el marco de un concurso, estas acciones pueden ser consideradas perjudiciales para la masa activa y el juez podría revocar el beneficio de la exoneración. Por eso, antes de priorizar qué recibo pagar, es indispensable analizar la naturaleza jurídica de cada deuda. La prelación es el marco legal que rige cómo se disuelve una economía fallida.

Defiende tus intereses conociendo las reglas del juego

El sistema de prelación de créditos para el deudor es la hoja de ruta que permite saber qué parte de sus problemas tiene solución y qué parte es intocable. Si las deudas se han acumulado a tal punto que el orden de cobro te genera inseguridad o miedo a embargos desproporcionados, es el momento de tomar las riendas con asesoramiento especializado.

¿Estás agobiado por la presión de distintos acreedores y no sabes cuál tiene prioridad legal sobre tus ingresos? Te invitamos a reclamar con nosotros para analizar tu pasivo y determinar qué deudas tienen privilegio y cuáles pueden ser eliminadas mediante los mecanismos de exoneración vigentes. 

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