La palabra “usura” suena a algo antiguo, como un término sacado de un libro de historia. Pero en 2025, sigue siendo un problema real que afecta a muchos consumidores en España, especialmente en préstamos rápidos o contratos con intereses altísimos.
Si alguna vez has firmado un préstamo y te has sentido atrapado por pagos imposibles, podrías estar enfrentándote a un caso de usura. En este artículo te explicaremos qué es la usura, si puedes reclamarla y cuándo un contrato puede considerarse usurario.
¡Empecemos!
Índice
¿Qué significa usura y por qué es un problema?
La usura, en términos simples, es cobrar intereses tan altos que se consideran abusivos o desproporcionados. En España, está regulada por la Ley de Represión de la Usura de 1908, una norma que, aunque antigua, sigue vigente y protege a los consumidores.
Esta ley no pone un límite exacto de intereses, pero dice que un contrato es usurario si los intereses son “notablemente superiores” a los normales y “manifiestamente desproporcionados”.
El problema es que la usura suele aparecer en préstamos rápidos, microcréditos o tarjetas de crédito revolving, donde los intereses pueden superar el 25% o 30% TAE (Tasa Anual Equivalente).
Estos productos se venden como soluciones fáciles, pero pueden atrapar a los consumidores en deudas interminables. Por ejemplo, un préstamo de 1.000 euros puede acabar costándote el doble si los intereses son abusivos.
La usura no solo es injusta, sino que puede ser ilegal. Los tribunales españoles, incluido el Tribunal Supremo, han anulado contratos usureros en los últimos años, obligando a las entidades a devolver intereses cobrados de más. Pero no todos los contratos con intereses altos son usureros, como estamos a punto de descubrir.

¿Cuándo se considera un contrato usurario?
Determinar si un contrato es usurario no es tan sencillo como mirar el porcentaje de intereses. Los jueces analizan varios factores, y hay ciertos criterios que suelen repetirse en las sentencias.
Desde 2015, el Tribunal Supremo ha establecido que un contrato puede ser usurario si los intereses son “anormalmente altos” comparados con el mercado y si se aprovechan de la vulnerabilidad del consumidor.
Por ejemplo, un préstamo al 25% TAE puede ser considerado usurario si el interés medio para ese tipo de préstamo es del 7%. También se mira si el contrato se ofreció a alguien en una situación desesperada, como desempleados o personas con deudas previas. En 2024, el Supremo anuló un contrato de una tarjeta revolving con un 27% TAE, argumentando que era “desproporcionado” y que la entidad no explicó bien las condiciones.
Otro factor clave es la transparencia. Si la entidad no informó claramente sobre los costes del préstamo o usó cláusulas confusas, el contrato tiene más probabilidades de ser considerado usurario. Esto es común en préstamos online, donde los consumidores aceptan condiciones sin entenderlas del todo.
Casos típicos de posible usura incluyen:
- Microcréditos con intereses del 200% TAE o más.
- Tarjetas revolving con pagos mínimos que alargan la deuda indefinidamente.
- Préstamos personales ofrecidos a personas en situación de necesidad, con intereses muy por encima del mercado.
Si sospechas que tu contrato podría ser usurario, el primer paso es comparar los intereses con los del mercado. El Banco de España publica estadísticas sobre los tipos de interés medios, que pueden servirte de referencia.
¿Se puede reclamar un contrato usurario y cómo hacerlo?
Si crees que has firmado un contrato usurario, hay buenas noticias: sí se puede reclamar, y las posibilidades de éxito son altas si el caso es claro.

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La Ley de Usura permite anular el contrato, lo que significa que solo tendrás que devolver el capital prestado, sin intereses. En algunos casos, incluso puedes recuperar el dinero pagado de más.
El proceso suele empezar con una reclamación extrajudicial. Esto significa contactar a la entidad financiera, explicar por qué crees que el contrato es usurario y pedir la nulidad. Es buena idea incluir una copia del contrato y una comparación con los intereses medios del mercado. Muchas entidades prefieren negociar en esta etapa para evitar juicios.
Si la entidad no responde o se niega, el siguiente paso es ir a los tribunales. Para tener las mejores probabilidades de éxito, te recomendamos que rellenes nuestro formulario y contactes con el equipo de Reclama Por Mí. Te ayudaremos durante todo el proceso para reclamar un contrato abusivo en relación a tu préstamo o tarjeta de crédito.
En resumen, la usura sigue siendo un problema que afecta a muchos consumidores en España, pero la ley está de tu lado. Si los intereses de tu préstamo son desorbitados, tienes derecho a reclamar y, con suerte, librarte de esa carga.




